lunes, 1 de septiembre de 2008

EL LIBRO DE LECTURA DE SEXTO GRADO


EL LIBRO DE LECTURA DE SEXTO GRADO

Nunca he sido un gran lector. Siempre digo lo mismo, aunque casi nadie me cree. La mayoría de la gente que me conoce, supone que soy uno de esos que se pasa la vida saltando de un libro a otro. Pues no, no soy de esos. Me he dedicado a vivir más en mi vida real que en la vida de los libros.

Es cierto que he leído unas cuantas docenas de libros, pero casi todas, han sido lecturas obligatorias de estudiante. Cuando colgué los guantes de mi vida estudiantil, y colgué mi título de historiador en la pared de mi casa, mi nivel de lecturas decreció considerablemente. Incluso, debo decir que en los últimos 3 años, más que a leer, me he dedicado a escribir.

Nunca me ha atraído la literatura de ficción. No leo para entretenerme. Sólo leo esos libros que supongo dicen algo que yo deseo aprender, conocer.

Sin embargo, hace poco acabo de encontrarme con esta imagen, el libro de lecturas cubano de sexto grado, y se agolparon en mi mente muchísimos recuerdos.

Yo adoraba estos libros. Tengo en la mente aquella cuartilla con la que aprendí a leer en primer grado, el libro segundo de lectura, también del primer grado, y luego el resto de libros de lectura, hasta llegar a éste de la imagen, el libro de sexto grado. Pocos libros me acercaron tanto a la lectura como estos.

Recuerdo que los profesores no tenían que pedirme que leyera las lecturas correspondientes. Yo mismo, por decisión personal, lo hacía con gran placer. Creo que si estos libros de textos consiguieron esto en mí, que no me considero un gran lector, es porque en verdad, estaban muy bien hechos.

Aparecían en ellos, lecturas en prosa y poesía, de grandes maestros de las letras, en muchos casos, textos escritos especialmente para estos libros, todos, acordes a la edad de sus destinatarios. De esta manera consiguieron armar verdaderas joyas literarias con las que aprendimos a leer y nos acercamos al universo de la lectura millones y millones de cubanos.

¿Seguirán siendo estos, los libros de lectura que se usan hoy en día en Cuba? No lo sé, puede que se hayan roto ya, y no se hayan vuelto a editar. Tendré que averiguarlo. O a lo mejor alguno de mis lectores cubanos pasa por aquí y me saca de la duda.

TADEO

4 comentarios:

naná dijo...

Hola Tadeo, yo te puedo decir que tengo libros de cuando iba a la escuela en cuarto grado aquí en Argentina y son todo un tesoro para mi, también recuerdo mis libros y cuadernos de Uruguay, eran hermosas las lecturas, los dibujos, a mi me encantaba leerlos, y fueron un incentivo para escribir; y ya desde antes de saber leer me encantaba pasar las hojas y ver los dibujos. Ahora tengo los libros de mi hijo, y no he perdido la costumbre, me los recorro de punta a fin y me leo los cuentos y poemas que hay en ellos; hay ediciones que son muy buenas hoy en día también.
Un gusto leerte.
Un abrazo.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Naná:
Yo dejé detrás, en mi país, mi biblioteca. Muchos de mis libros se han deteriorado por la lluvia, pues con los huracanes que nos azotan en el Caribe, no siempre los libros quedan a buen recaudo. Es una pena, pero tengo lindos recuerdos de mis lecturas escolares. Un placer tenerte por mis escritos. Besitos:
Tadeo

PaCiTa dijo...

Yo no recuerdo casi nada de mi infancia, menos de los libros, asi que no soy mucho aporte por aqui

saludos

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Pacita:
Sí que es raro que no recuerdes nada de tu infancia, pues casi siempre los recuerdos de la infancia son los que más se quedan en la mente. De hecho a un anciano de 50 años, le puedes preguntar de cuando tenía 10 o 20 años, pero no de cuanto tenía 50 o 60.
Un abrazo:
Tadeo