domingo, 23 de noviembre de 2008

PEDRO CUBAS


PEDRO CUBAS

Pedro Cubas Hernández y yo somos íntimos amigos. Nos conocimos el día que fuimos a matricularnos en la facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de la Habana. Dio la casualidad que fuimos a inscribirnos allí el mismo día, y pronto descubrimos que nuestros destinos estarían unidos al menos por cinco años, y luego ya Dios diría.

Pues bien, han pasado 16 años y Pedrito Cubas y yo seguimos siendo estupendos amigos, a pesar de que la vida ahora mismo nos mantiene alejados. Él está ahora mismo en la Habana. Trabaja como historiador en el centro de investigaciones Juan Marinello, y yo, bueno, ya se sabe por dónde ando, por la Madre Patria.

Sería imposible contarles en pocas palabras quién es Pedrito, y todo lo que hemos vivido juntos, así que me limitaré a decir esas 3 o 4 cosas que no se pueden dejar de decir cuando se habla de este gran amigo.

Pedrito tiene el don de la amistad. Siempre fue para todos nosotros los compañeros de carrera, como el elemento aglutinante, el que nos ha mantenido a todos en conocimiento respecto de los otros. Es también una persona de un gran corazón y un magnífico estudiante: el mejor de la carrera. Por eso se ganó la admiración de todos los estudiantes, y también, de los profesores.

Otras de las peculiaridades de Pedrito, es que siente verdadera pasión por el fútbol, así que no es raro que se le vea con camisetas futboleras. Su equipo español favorito es el Real Madrid, y siente una gran admiración por Raúl González.

También es una persona muy divertida y fiestera. Siempre lo recuerdo bailando en las fiestas de la facultad, en discotecas, en casas de amigos, etc. Su presencia alegraba el ambiente y nos animaba a todos a compartir, entre ellos a esos que como yo, nunca fuimos de los divertidos.

Como compañero de estudios siempre fue un tipo genial. Nunca tuvo problemas para ayudarnos con las asignaturas, así que su presencia nos resultó vital a la hora de cargar con el pesado fardo de los estudios universitarios.

Ha pasado el tiempo y Pedrito sigue ahí, dándonos la mano a todos. Informando a todos sobre la vida y milagro de los demás, y demostrándonos que la distancia no tiene que ser para nada el olvido.

Dentro de pocos meses lo tendremos terminando su doctorado en Historia por tierras brasileras, un país que le encanta y que, según me ha contado, lo ha recibido muy bien.

Pronto nos veremos en Cuba. Pedrito visitará Trinidad, mi ciudad natal. Luego de dos años, volveremos a vernos y de seguro, pondremos una nueva piedra en ese edificio grande que es nuestra amistad.

TADEO

4 comentarios:

naná dijo...

Tadeo, encantada de conocer a otro de tus amigos. Saludos a él, y lo felicito por ser tan buen amigo, es una cualidad extraordinaria.
Un beso.
naná

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Naná:
Así es, Pedrito es un gran amigo y un encanto de persona. Nos veremos en Trinidad, pues ya me ha dicho que se pasará en mi casa un fin de semana, así que tendremos tiempo de compartir como en los buenos tiempos. Dice que nunca ha estado en Trinidad, así que aprovecharé para enseñarle la ciudad. Besitos:
Tadeo

PaCiTa dijo...

que bien que te encontrarás con uno de tus mejores amigos, creo que eso es siempre importante, mantener vivos los afectos ....

me gusta este ejercico tuyo de este blog donde les entregas un espacio virtual a los que quieres.

lo hasra alguna vez con tus amigos virtuales ? ajajaj era broma

besitos

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Pacita:
Muchas gracias por pasar y comentar. Así es, tengo suerte de tener aún a mano a este gran amigo. Lo de los amigos virtuales no lo descarto. Ya veremos, jejeje. Besitos:
Tadeo