lunes, 3 de noviembre de 2008

LAS TRAMPAS DEL RECUERDO

LAS TRAMPAS DEL RECUERDO

Hace poco vi una película titulada El señor Ibrahim y las flores del Corán , en la cual uno de los personajes protagónicos, ( El señor Ibrahim) realiza un largo viaje antes de morir hasta la aldea donde nació. Por la importancia que para él tenía este viaje, deduje que, aunque se hubiera pasado casi toda su vida fuera de allí, para él tenía una importancia muy grande el poder regresar algún día.

Estos reencuentros con el pasado, son tal vez una manera de validar todo lo que hemos hecho a lo largo de nuestra vida, porque ¿de qué nos vale haber hecho nada, si no tenemos a quien contarle lo que hemos hecho? Tal vez sea una tontería, tal vez un simple acto de vanidad, pero lo que no hay dudas es de que muchos de los que vivimos o hemos vivido fuera de esa patria chica que nos vio nacer, sentimos en algún momento ese deseo de regresar a nuestro centro.

Sé que hay quienes se han marchado llenos de rencores y de resentimientos, y sé de algunos que no pueden volver, y de otros que entienden que ya pasó su tiempo de volver y prefieren morir con la espinita clavada de la vuelta jamás realizada. Tal vez se conformen con viajar a esos lugares en sueños, porque los sueños, a veces no son simplemente humo. A veces ellos hacen realidad (en la realidad fantástica del sueño) tantas cosas que una vez al despertar, sentimos como si la experiencia permaneciera ahí dentro de nosotros y nos hubiera alimentado.

Aquí les dejo una imagen hermosa de la Habana Vieja. Este lugar y sus alrededores, es decir, El Parque Central, El Capitolio, El Parque de la Fraternidad, el boulevard de San Rafael, el Gran Teatro de la Habana, el cine Paytet, El Prado, etc, forman parte de ese pedazo de patria a la que siempre regreso en mis sueños.

Paseo por ellos en mi imaginación y siento la necesidad de permanecer al menos como un fantasma, como un ser invisible que no quiere perderse la aventura increíble y maravillosa de andar la Habana y de vivir en Cuba.

TADEO

2 comentarios:

Sensai dijo...

En mis sueños puedo hacer lo que la vida me impide. No me considero de ningún lugar y quiero volver a todos los que he estado. Tengo la sensación de que no aproveché al máximo el tiempo que viví en otros lugares.

Una lástima que por circunstancias ajenas no se pueda volver.

Me gusta mucho este blog. Será que me encanta leer historias reales y además lo escribes muy bonito.

Un abrazo.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Sensai:
Para mí es un placer tremendo contar con la presencia en mi blog de una bloguera de éxito como tú. Me encantaría tenerte por mi espacio más a menudo. Intentaré hacer lo propio con el tuyo. Besitos:
Tadeo